Natación adaptada: más que una acción terapéutica en el agua

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Constanza Quellet, profesora y entrenadora de varios nadadores cordobeses con discapacidad, detalla cuáles son los cambios que se aplican para que todos puedan practicar esta disciplina.

FOTO: Natación adaptada: acción terapéutica en el agua que libera
FOTO: Natación adaptada: acción terapéutica en el agua que libera

La natación adaptada permite facilitar los estilos, los objetivos, los contenidos, los ejercicios a una persona que tiene discapacidad, definitiva o temporaria, o incluso un trasplante.

FOTO: Natación adaptada: acción terapéutica en el agua que libera

En el agua, se realizan adaptaciones que son reglamentadas por la FINA (Federación Internacional de Natación) para las competencias.

Constanza Quellet, profesora Nacional de Educación Física instructora y entrenadora de natación, con 30 años de experiencia, nos explicó en qué consisten estos pequeños cambios que permiten a todos disfrutar de este deporte.

Quellet es entrenadora de Elizabeth Noriega, nadadora paralímpica desde el 2016, de Daiana Moura desde 2019, y de Delfina Villareal desde 2021.

En diálogo con Diversidad contó que para el caso de las personas ciegas o con disminución visual participa un asistente, al que se le dice “Taper” y que con un bastón que en la punta tiene una punta de pelotita de tenis o flotaflota le avisa al nadador cuando está por llegar a la punta para que pueda realizar la vuelta y así la persona queda resguardada.

Además dijo que también se usan referencias auditivas paraque puedan nadar hacia un lado u otro y se lo guía con aplausos.

En las competencias, en la categoría S11 quienes nadan usan unas antiparras ennegrecidas para que todos compitan en igualdad de condiciones.

En las competencias las categorías son otorgadas por un comité integrado por kinesiólogos, médicos.

En los casos de discapacidad motriz van del 1 al 10, en lo que tenga que ver con crol, espalda y mariposa, y 9 en lo que tiene que ver con pecho. Hay categorías para personas con discapacidades motoras, parálisis cerebral, silla de ruedas, mielomeningocele, amputaciones, baja talla.

“Lo bueno de la natación es que tanto en áreas educativas, terapéuticas, o competitivas con los múltiples planteamientos de la natación, las personas con discapacidad motriz ingresan sin sus prótesis y dicen ‘acá me siento libre’”.

Para las personas sordas o hipoacúsicas la única adaptación es la comunicación. Los entrenadores y profesores tienen que estar preparados para recibir a un niño con sordera y que este tenga la misma oportunidad de los demás de tomar una clase.

“Hay dos escuelas de natación para sordos en el país en un programa de la Secretaría de Deportes, uno está a mi cargo en el Kempes y otro en Bueno Aires, allí las clases se dictan en LSA”, señaló.

En las competencias se usa un semáforo para la señal de partida y también se toca al nadador en la pantorrilla para dar aviso.

“Lo maravilloso del agua es la acción terapéutica, la posibilidad de movimiento, de extender tu cuerpo y que no necesiten nada para poder sostenerte. La posibilidad de sentirte libre”, remarcó.

“Hay quienes van para despejarse, para aprender rehabilitar y hacer lazos sociales”, reiteró.

FUENTE DIVERSIDAD

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